sábado, 9 de junio de 2012

MADONNA


(Nombre artístico de Louise Veronica Ciccone; Bay City, Michigan, 1958) Cantante y actriz estadounidense. Considerada el "fenómeno pop" más importante de las décadas de los ochenta y noventa, Madonna ha sido capaz de romper cualquier récord en su carrera, como ser la única solista que ha copado los dos primeros puestos de la listas de sencillos británica.

Madonna
Acostumbrada a ser portada de revistas, tanto especializadas como de información general, sus éxitos musicales y sus apariciones en la gran pantalla han corrido parejos a los escándalos en los que se ha visto envuelta, aunque su producción musical ganó solvencia desde sus comienzos como producto para las pistas de baile, con álbumes en los que se ha rodeado de excelentes profesionales del sonido y la producción.
Ingresó en la universidad en 1975, con una beca para proseguir sus estudios de danza, que había iniciado en 1972 al conocer a Christopher Flynn, su profesor. En 1978 se instaló en Nueva York, en contra de la opinión de su padre, e inició su imparable carrera artística. Comenzó actuando en compañías de danza moderna con el coreógrafo Pear Lang. Interesada ya por los ambientes propios de las pistas de baile, en 1979 se trasladó a París para integrarse en el cuerpo de baile del por entonces popular cantante Patrick Hernández.
De regreso a Nueva York, formó junto a Dan Gilray el grupo The Breakfast Club, del que llegó ser batería a falta de alguien que lo pudiese hacer mejor. En 1982 fichó por Sire Records y su tema Everybody, el primero de su carrera, se editó para pasar prácticamente desapercibido. Otro tanto ocurrió con los dos siguientes hasta que el último, Holiday, fue producido por el conocido discjockey John "Jellybean" Benítez: entró en el top 20 norteamericano en septiembre de 1983. Ese mismo mes, con buenas críticas, editó su primer álbum, titulado Madonna. The First Album.
Su gran momento llegó en 1984: en noviembre sacó a la calle el álbum Like A Virgin. El sencillo homónimo, producido por Nile Rogers (el que fuera líder de Chic), se convirtió muy pronto en su primer número uno, lanzándole como una estrella en la que su imagen de sex-simbol tenía mucha trascendencia. La gira internacional, iniciada en abril de 1985, discurrió por 27 ciudades y tuvo un total de casi trescientos cincuenta mil asistentes. Asimismo, participó también en festival Live Aid junto a las más importantes estrellas del momento.
El siguiente álbum de Madonna, True Blue, fue superventas en veinticinco países, con temas de éxito como Papa Don´t Preach o La Isla Bonita (que llegó al número uno de las listas inglesas en cuatro ocasiones, circunstancia inédita que no ha vuelto a repetirse), con su fama en ascensión.
En este año también debutó en el cine como actriz profesional en Buscando a Susan desesperadamente, junto a Rosanna Arquette, mientras que al año siguiente se estrenó Shangai Surprise, producida por George Harrison, y en la que Madonna interpreta el papel principal de la película junto a su todavía esposo en aquellos momentos: Sean Penn. En 1987 se estrenó Who´s That Girl: aunque la película no recibió buenas críticas, el tema principal de la banda sonora del film consiguió ser superventas en Estados Unidos, Japón y Europa. Ese mismo año se embarcó en una gran gira mundial que llevó el mismo nombre y que comenzó en Japón y finalizó en Italia.

Madonna en concierto
En 1989 volvió de lleno a la música con el álbum Like A Prayer, promocionado con un video-clip, calificado cuanto menos de irreverente en ambientes conservadores y motivo de nuevo escándalo, aspecto éste sabiamente explotado por la compañía encargada de mantener siempre viva la imagen de Madonna. La mezcla deliberada de simbología religiosa y erotismo de terciopelo levantó un considerable revuelo, empeoró sus ya malas relaciones con la Iglesia católica y supuso la prohibición del vídeo en Italia.
En los noventa, tras protagonizar junto a Warren Beatty la película Dick Tracy y publicar el recopilatorio de sus éxitos y algún tema nuevo (The Immaculate Collection), se sucedieron los escándalos, con la censura en algunos países del video-clip promocional de la canción Justify My Love (por el contenido explícitamente sexual de sus imágenes), así como entrevistas en televisión, o la edición de un libro, Sex (1992), repleto de fotografías eróticas con Madonna de protagonista y con textos en los que relata sus fantasías sexuales, lo cual provocó la indignación de los conservadores norteamericanos. Éstos volvieron a hacer pública su indignación ante la película documental Truth Or Dare (En la cama con Madonna), filmada durante su gira mundial The Blonde Ambition Tour.
En 1991 había renovado su contrato con Warner por la nada despreciable cifra de sesenta millones de dólares para editar el álbum Erótica (1992) y embarcarse en una nueva gira internacional, bajo el nombre de "The girlie show". Sus álbumes Bedtime Stories (1994) y Something To Remember (recopilatorio de baladas, editado en noviembre de 1995) muestran un aspecto un tanto más calmado, al menos en su faceta como intérprete pop.
Something To Remember llegó a vender más de seis millones de copias antes de grabar su siguiente disco, que sería la banda sonora original de la película Evita. Este disco llegó al número dos en las listas norteamericanas y vendió más de dos millones de copias, pero no caló lo suficiente en sus seguidores, al apartarse claramente de su estilo.
Madonna, madre de una hija, transformó su modo de vida y ofreció una imagen más depurada en sus apariciones. El año 1998 fue uno de los mejores para la vida de esta cantante, puesto que vio nacer Ray Of Light, quizá el disco más importante de la extensa carrera de Madonna. Sin ser un giro radical a su estilo musical, consiguió excelentes críticas por parte de todos los medios. Frozen fue el primer single, remezclado por los británicos Stereo MC´s, el cual inició una larga lista de éxitos. A continuación llegó el álbum, que debutó en el número uno en el Reino Unido y el dos en Estados Unidos; a éste le siguió el segundo single, Ray Of Light, que ganó premios por su vídeo clip y subió a lo más alto de las listas.
El 22 de diciembre de 2000 contrajo matrimonio en el castillo escocés de Skibo con el cineasta británico Guy Ritchie, padre de Rocco, el segundo hijo de la cantante. En la 41º edición de los premio Grammy la cantante y actriz, que inauguró la ceremonia con la interpretación de su tema Nothing Matters, obtuvo tres premios, incluyendo el de Mejor álbum pop por Ray of Light.
Después de presentar Music, su nuevo trabajo, la reina del pop inició en Barcelona el 9 de julio de 2001 su nueva gira mundial, The Drowes World Tour; la quinta en su carrera musical. Tras el sonado fracaso de Sweet away (2002), una nueva incursión en el cine bajo la dirección de su marido, su décimo disco de estudio, American life, se puso a la venta en todo el mundo en abril de 2003. Ese mismo año, Madonna regresó a la actualidad con el lanzamiento de una serie de libros destinados al público infantil y juvenil. El primer volumen, Las rosas inglesas, se puso a la venta en 30 idiomas y en un centenar de países.
En 2004 se embarcó en una nueva gira mundial que, con el nombre de Re-invention, comenzó en mayo en Los Ángeles. En el espectáculo participaron un centenar de personas, con doce bailarines y cinco músicos en escena. La gira terminó en Lisboa, la noche del 14 de septiembre de 2004, ciudad en la que la cantante tuvo que repetir concierto ante la demanda de entradas. Dicho espectáculo coincidió con el reconocimiento de su adhesión a la cábala, la mística judía por excelencia, y de su deseo de cambiar su nombre por el de Esther.
En 2005 Madonna presentó Confessions on a dance floor, un trabajo en el que volvió a sus raíces, con música expresamente pensada para las pistas de baile. Su primer single, Hung up, que contenía un "homenaje" a ABBA y su Gimme! Gimme! Gimme! (a man after midnight), fue un rotundo éxito, y el elepé recibió excelentes críticas en todo el mundo. Madonna, además, abandonó la "serenidad" de los últimos discos y volvió a hacer gala de una ácida crítica social (incluso política contra los presidentes de Estados Unidos y Gran Bretaña) y de una actitud netamente provocadora, palpable sobre todo en los montajes de la gira "Confessions", que se inició en mayo de 2006 y que incluyó, entre otros duras escenas, una crucifixión de la propia cantante.
 BIOGRAFIAS Y VIDAS

sábado, 12 de mayo de 2012

BRAD PITT

(William Bradley Pitt; Shawnee, Oklahoma, 1963) Actor de cine estadounidense. Hijo de una maestra y del manager de una empresa de camiones, se crió en Springfield, Missouri, donde se graduó en el High School de Kickapoo. Estudió Periodismo en la Universidad de Columbia, Missouri, pero abandonó los estudios y se trasladó a California con la intención de ser actor. Antes de comenzar su carrera, se dedicó a todo tipo de trabajos ocasionales, como chófer de limusina o mozo de cuerda. Interpretó también pequeños papeles en series de televisión como Los problemas crecen, Dallas, Jóvenes policías y Treinta y tantos.

Brad Pitt
Su primera aparición en el cine fue como figurante en Golpe al sueño americano (1987), de Marek Kaniewska, y su primer papel protagonista supuso una de las más curiosas aventuras de su carrera: The dark side of the sun se rodó en la antigua Yugoslavia durante el verano de 1988, pero un recrudecimiento de la guerra hizo que se perdiera el material rodado. Tras una búsqueda que duró seis años, su productor, Angelo Arandjelovic, encontró el metraje perdido y estrenó la película cuando Pitt ya era una estrella internacional, con lo que recuperó con creces su inversión.
Tras una serie de pequeños papeles menores, le llegó su gran oportunidad con Thelma y Louise (1991), de Ridley Scott, una de las más famosas y polémicas películas de los años noventa. Pitt interpretaba en ella un papel secundario, pero importante: el de J. D., un ladrón de poca monta que es recogido por las protagonistas, Geena Davis y Susan Sarandon, mientras hace auto-stop y cuyas apariciones apenas suman los treinta minutos en total. Sin embargo, aunque breve, su aparición en Thelma y Louise cambió su vida por completo y le convirtió en el actor de moda de principios de los noventa: en apenas unos meses pasó de ser un desconocido a estar considerado como uno de los hombres más atractivos del mundo.
En su siguiente película, El río de la vida (1992), fue dirigido por otro símbolo sexual masculino, Robert Redford, que consiguió de él una de las mejores interpretaciones de su carrera. Mientras su cotización subía y la calidad de sus papeles era cada vez mayor, continuó apareciendo en pequeñas producciones como Johnny Suede (1992), dirigida por Tom DiCillo, en la que daba vida a un rockero de improbable peinado obsesionado con el recuerdo de Elvis y con triunfar en el mundo de la música. En Una rubia entre dos mundos (1992), dirigida por el especialista en animación Ralph Bakshi, compartía cartel con Kim Basinger y Gabriel Byrne.
Para evitar caer en el encasillamiento interpretó también papeles más oscuros, como el psicópata de Early Grayce de Kalifornia (1993), de Dominic Sena. En Leyendas de pasión (1994), de Edward Zwick, repetía en cierta medida el esquema de El río de la vida. En ella interpreta a Tristan Ludlow, un joven indomable que se alista en el ejército para combatir en la Primera Guerra Mundial huyendo de un amor contrariado por la prometida de su hermano, Julia Ormond, y siguiendo el ejemplo de su padre, un antiguo coronel de caballería retirado en Montana interpretado por Anthony Hopkins.
Su siguiente película fue Entrevista con el vampiro (1994), del irlandés Neil Jordan, cuidada adaptación de la mítica novela escrita por Anne Rice en 1977. Pitt era el hilo conductor de la narración al interpretar a Louis, el vampiro al que entrevista Christian Slater en Nueva Orleans. La película cuenta con una barroca puesta en escena de Dante Ferretti y un reparto plagado de estrellas en el que destacan Antonio Banderas y Tom Cruise como el vampiro Lestat, el personaje clave de la serie de novelas de Anne Rice.
Mientras la fama de Pitt crecía considerablemente, sus romances con algunas de las más famosas actrices del momento le proporcionaban una buena publicidad. Entre sus conquistas figuran sus compañeras Geena Davis, Juliette Lewis, la estrella de la televisión Jennifer Aniston o la por entonces desconocida Gwyneth Paltrow, con quien participó en una de sus mejores películas, Seven (1995), de David Fincher, en la que acompañado de su compañero, interpretado por Morgan Freeman, investiga una serie de horribles crímenes perpetrados contra reconocidos practicantes de cada uno de los siete pecados capitales.

Brad Pitt en la escalofriante Seven (1995)
La primera nominación al premio de la Academia le llegó con la extraña y magnífica Doce monos (1995), del antiguo componente del grupo de humoristas Monty Phyton Terry Gilliam. Basada en la película experimental La Jetée, del documentalista francés Chris Marker y escrita por David y Janet Peoples, narra los viajes en el tiempo de Bruce Willis para salvar a la humanidad del ataque del "grupo de los Doce monos", un grupo terrorista-ecologista. Brad Pitt interpretaba al hijo esquizofrénico de un magnate de la ingeniería genética a quien Willis conoce en un sanatorio mental. Pitt obtuvo una merecida nominación al Oscar al mejor actor secundario.
En 1996 participó en Sleepers (1996), de Barry Levinson, donde tuvo la oportunidad de trabajar al lado de grandes actores como Robert De Niro, Dustin Hoffman o el italiano Vittorio Gassman. Basada en el libro autobiográfico de Lorenzo Carcaterra, Sleepers cuenta la historia real de los abusos que sufren en el reformatorio cuatro amigos y la posterior venganza contra el jefe de los guardas, un magnífico Kevin Bacon. Brad Pitt interpretaba en ella a Michael Sullivan, ayudante del fiscal que tiene que acusar de asesinato a dos de sus amigos. La película, pese a lo espectacular de su reparto, no cumplió las expectativas y no se encuentra entre los mejores trabajos de Pitt, como tampoco La sombra del diablo (1997), última película del director Alan J. Pakula. Es éste uno de los trabajos con los que Pitt quedó menos satisfecho y del que está a punto de retirarse al ser cambiado el guión durante el rodaje, pero un posible pleito de casi sesenta millones de dólares le lleva a acabarla a regañadientes.

En el papel de Aquiles en Troya (2004)
Con paso firme, sin embargo, Pitt continúa su trayectoria cinematográfica. En Siete años en el Tibet (1996), del francés Jean-Jacques Annaud, interpretaba otro papel basado en un personaje real: el montañero y aventurero austriaco (y simpatizante nazi) Heinrrich Harrer, el primer occidental que ascendió hasta la ciudad santa de Lhasa en el Tíbet y convivió con el Dalai Lama. La película utiliza abiertamente el nombre de Pitt como reclamo publicitario y se une a la moda del budismo que invade Hollywood a finales de los noventa. El gobierno chino declaró al actor persona non grata y le prohibió la entrada en su territorio.

Consolidado como una de las estrellas más taquilleras de su generación y como símbolo sexual, cobró la astronómica cifra de diecisiete millones de dólares por su siguiente película, ¿Conoces a Joe Black? (1997). Dirigida por Martin Brest y basada en La muerte de vacaciones (1934), de Mitchell Leisen, Pitt interpretaba en ella al Joe Black del título, personificación de la muerte que llega a la mansión de un millonario, Anthony Hopkins, para llevárselo y se enamora de su hija.
Una trayectoria tan consolidada como la suya hace que, naturalmente, la filmografía de Brad Pitt crezca sin cesar año tras año. Entre sus últimas películas destacan El Club de la Lucha (1999), Cerdos y diamantes (2000), The Mexican (2001), Spy Game (2001), Ocean´s Eleven (2001), Recordando a Jack (2001), Full Frontal (2002), Confesiones de una mente peligrosa (2002) y Troya (2004).