miércoles, 15 de febrero de 2012

RITA HAYWORTH

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 http://www.youtube.com/watch?v=JjI8G6gA65w
http://www.youtube.com/watch?v=0ZhkYl-knOY
http://www.youtube.com/watch?v=JjI8G6gA65w******la danza de los 7 velos
http://www.youtube.com/watch?v=7utg8pMkyt0  **sangre y arena

Margarita Carmen Cansino (Nueva York, 17 de octubre de 1918 — Nueva York, 14 de mayo de 1987), mejor conocida por su nombre artístico de Rita Hayworth, fue una de las actrices más emblemáticas de la época dorada del cine estadounidense. Además de ser símbolo sexual indiscutible de la década de 1940, es considerada como una de las grandes estrellas del Séptimo Arte
Hija del bailarín Eduardo Cansino, natural de Castilleja de la Cuesta (Sevilla, España), y de Volga Hayworth, una bailarina de los Ziegfeld Follies, de origen irlandés e italiano. Su padre era pariente del escritor Rafael Cansinos Assens, quien descubrió sus orígenes judíos sefardíes.
Rita empezó su carrera como bailarina junto a su padre, con su nombre real, a la temprana edad de 13 años.

Llegó a Hollywood en 1933 como miembro del Spanish Ballet y pudo empezar a filmar gracias a la ayuda del eximio compositor José Iturbí y a las influencias del diplomático español en Estados Unidos, Lázaro Bartolomé y López de Queralt.1 Desde 1935 participó como actriz en papeles secundarios, realizando muchas películas de serie B en las que sobre todo destacó por sus dotes para la danza y por su elegante aspecto. De esta etapa destaca la película Charlie Chan en Egipto (1937), de Louis King, película perteneciente a la saga dedicada al célebre detective oriental, en la que trabajó junto a Warner Oland, que encarnaba a Chan.

Fue su marido, por aquel entonces Edward Judson, quien la lanzó al estrellato, convirtiéndola en su mejor inversión personal. Judson le consiguió un contrato con Columbia Pictures, productora que necesitaba de estrellas importantes y a quien la actriz acabaría colocando entre las primeras compañías cinematográficas, reportándole a la empresa millonarios ingresos sólo con su presencia. «Rita Hayworth es la Columbia», dijo Frank Sinatra. Para entonces, Harry Cohn, magnate de la productora, se enamoró de ella. La presión y las disputas por este motivo entre la actriz y el productor, darían mucho que hablar entre los profesionales de la industria, y él estuvo toda la vida obsesionado con ella, quien no respondió nunca a sus requerimientos amorosos.
Rita Hayworth en Sangre y arena.

Su primer papel importante fue como actriz secundaria en la película: Sólo los ángeles tienen alas (1939), de Howard Hawks, lo que hizo que la crítica cinematográfica se empezara a fijar en ella. Ella poseía una personalidad tímida y bondadosa, que contrastaba con su fuerza y enorme impacto en la pantalla; en este film, compartió cartel con Cary Grant, Jean Arthur y Thomas Mitchell. Luego rodó una comedia junto a Brian Aherne: Una dama en cuestión (1940), de Charles Vidor.

Rita ingresó triunfante en la Twenty Century Fox (compañía que años atrás la había rechazado), reclamada por el director Rouben Mamoulian, para interpretar a Doña Sol en la superproducción basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez, Sangre y arena (1941), junto a Tyrone Power y Linda Darnell. Esta película significó su lanzamiento como sex symbol indiscutible durante toda una década. Su carrera la convirtió en una de las grandes estrellas de su época y en la actriz mejor pagada del cine.
Luego intervino en dos comedias musicales de amplio eco popular, junto a Fred Astaire: Desde aquel beso (1941), de Sidney Lamfield, y Bailando nace el amor (1942), de William A. Seiter. Estos éxitos y su talento la llevaron a protagonizar un musical ya clásico, Las modelos (1944), de Charles Vidor, junto a Gene Kelly y Phil Silvers, filme innovador en su día, al trasladar los números de baile de salón a ambientaciones callejeras. En esa época rodó The Strawberry Blonde (1941), de Raoul Walsh, junto a James Cagney y Olivia de Havilland; Mi mujer favorita (1942), de Irving Cummings una cinta de corte biográfico junto a Victor Mature y Carole Landis; y Esta noche y todas las noches (1945), de Victor Saville, un musical que fluctúa entre la comedia y el drama de tono menor, junto a Lee Bowman y Janet Blair. Gilda
Rita Hayworth en Gilda.

No obstante, su fama como mito erótico se consolidó con Gilda (1946), de Charles Vidor, una de las grandes películas del cine negro, en la que con un brevísimo pero sugerente strip-tease, y la recepción de una bofetada consiguió récords de taquilla en todo el mundo. Dicha bofetada se convertiría en la más famosa de la historia del cine estadounidense, y fue propinada por su pareja en el film, Glenn Ford, en respuesta a la que Hayworth le había dado momentos antes.
La película fue un escándalo, y en países como España fue considerada "gravemente peligrosa" por la Iglesia Católica, debido a su strip-tease insinuante, en la famosa escena donde se quita un guante. Esta película la hizo inmensamente famosa, hasta el punto de que se colocó su imagen en la bomba atómica de pruebas arrojada por Estados Unidos sobre las Islas Bikini. Dado el carácter pacifista de la actriz, este hecho la indignó profundamente. También ocasionó una histérica expedición a la Cordillera de los Andes, a fin de enterrar allí una copia de la película, para que se conservase en caso de un desastre nuclear.

Este momento de fama internacional también coincide con una de sus crisis en lo personal: su matrimonio con el príncipe Ali Khan entró en crisis, y ella declaró a la prensa una frase que se haría célebre: «Todos los hombres que conozco se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo».

La suerte profesional parece ir en racha, y en 1947 rueda junto a su nuevo marido, el director Orson Welles, un filme que fue en su día maldito, pero que resultó de enorme trascendencia: La dama de Shanghái.
La película no tuvo mucho éxito comercial porque Welles le cortó el pelo, la tiñó de rubio platino, le dio un papel de arpía y la mató al final de la película, cosa que no gustó mucho a su público. Sin embargo, forma parte de la mitología del cine por su narrativa, estilística y ritmo, y Rita Hayworth declaró años después que «sabía que estábamos haciendo un clásico mientras la rodábamos».

Gilda, el papel más importante de su carrera, fue también el que marcó el inicio de su declive como estrella de Hollywood, ya que nunca consiguió el mismo éxito como símbolo sexual en ninguna de sus películas posteriores. Sin embargo, fue y es la película que la convirtió en una actriz inolvidable: «Nunca hubo una mujer como Gilda», se dijo.
Hayworth como Rosalind Bruce en Tonight and Every Night (1945).

Otros títulos destacados de su filmografía son Los amores de Carmen (1948) y La dama de Trinidad (1952), que no lograron reeditar el éxito de Gilda, pese a repetir pareja protagonista con Glenn Ford (para el escritor y cinéfilo Terenci Moix, Rita fue la mejor 'Carmen' del cine); Salomé (1953), de William Dieterle, recreando la historia bíblica, junto a Stewart Granger y Charles Laughton; La bella del Pacífico (1953), de Curtis Bernhardt, nueva versión de un clásico de William Somerset Maugham ya adaptado para el cine en la década de 1920; Pal Joey (1957), que fue su último musical, rotundo triunfo de la actriz en su madurez física e interpretativa, que incluye un número que ha pasado a la historia del género; Fuego escondido (1957), de Robert Parrish, junto a Robert Mitchum y Jack Lemmon; y Mesas separadas (1958), de Delbert Mann, junto a Burt Lancaster, Deborah Kerr, Wendy Hiller y David Niven.
Rita nunca fue nominada a los premios Oscar, pero asistió a la 36ª ceremonia de dichos premios, para entregar el premio a la mejor dirección en 1964, antes de que en esa década empezara a tener problemas de memoria.

Durante la década de 1960 y principios de la de 1970 trabajó en producciones modestas, de serie B, y en algunas coproducciones europeas, mostrando su declive físico e intelectual, ya que comenzaba a mostrar síntomas de la Enfermedad de Alzheimer, que le impedía memorizar bien los guiones.

En este ínterin se retiró a Argentina unos años, más especificamente a la ciudad de Puerto Madryn, la cual le había sido recomendada por el aire marítimo y el clima patagónico. Éste se consideraba en aquellas épocas beneficioso para detener el avance de la enfermedad mental que la acosaba. [cita requerida]

De esta última etapa destacan tres títulos: El fabuloso mundo del circo (1964) de Henry Hathaway, junto a John Wayne y Claudia Cardinale; El aventurero (1967), de Terence Young, junto a Anthony Quinn; y La ira de Dios (1972), de Ralph Nelson), que fue su última interpretación en la gran pantalla.Vida privada
 Se casó cinco veces: con Edward Judson, con Orson Welles (con quién tuvo a su hija Rebecca), con el príncipe Ali Khan (con quién tuvo a su hija Yasmín Aga Khan), con el también actor Dick Haymes y con el director James Hill.
    Para trabajar en el cine tuvo que someterse a dietas y a la electrólisis, con tal de acentuarle el pico del pelo de la frente.
    A los cincuenta años empezó a enfermar de alzheimer. Algo que, al no estar diagnosticado por aquel entonces, se confundió con el alcoholismo. Falleció a los 68 años (1987), víctima de esta enfermedad que se le tardó veinte años en diagnosticar. Está enterrada en el Cementerio de Holy Cross (California).
    Está considerada una de las estrellas indiscutibles del cine. Una mujer de mucha belleza e instinto para la interpretación, con una personalidad y una profundidad que trascendió su trabajo y que, como afirmó el director George Cukor, consiguió que sus fans se interesasen por la persona más que por sus personajes.
    Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Exactamente en el 1645 de Vine Street.
ttp://www.biografiasyvidas.com/actores/rita_hayworth.htm

por Analia Abriles Paz
Rita Hayworth

Se llamaba Margarita Carmen Cansino y sus padres eran descendientes de irlandeses y mexicanos. Había sido bailarina y un día la llevaron a una ciudad espectacular, Hollywood. Esto ocurrió cerca de 1935, en los viejos estudios de la Fox.

Rita fue el símbolo de una belleza particular. Su rostro estaba dibujado en cada avión de combate de la segunda guerra mundial. Fue amada por su marido Orson Welles, y el príncipe Alí Khan, de quien tuvo hijos. Rita hizo con Welles La dama de Shangai, en 1948, una de las películas más originales y discutidas del realizador. Ya se habían separado y tenían el mejor derecho a no seguirse viendo, pero en los pasillos de Hollywood se supo que, si no fuera por Rita, Welles no habría convencido a la empresa Columbia de que se le permitiera volver a dirigir.


Rita Hayworth

En ese momento Rita tenía en el cine norteamericano la importancia que después alcanzó Marilyn Monroe. Fue la mujer más deseada en su tiempo: fue la novia de Hollywood. Ella nunca sintió tener límites. Ni en su carrera, ni en su vida. Su límite fue siempre la secreta y pública admiración de los hombres.

El padre le enseñaba a bailar y ella lo adoraba. En el cine llegó a lograrlo de la mano de dos genios en la materia: Gene Kelly y Fred Astaire. Protagonizó un pequeño papel en El infierno del Dante, otro en Charlie Chan en Egipto y otras dos docenas de títulos condujeron a Rita Hayworth hasta Sólo los ángeles tienen alas en 1939, Ay qué rubia, Sangre y arena, Seis destinos, Las modelos y sobre todo Gilda, que la consagró como una gran estrella de Hollywood; película por la cual se inmortaliza la tremenda bofetada a Glenn Ford, que todavía se recuerda como una de las secuencias más impresionantes del cine de todos los tiempos.

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Rita Hayworth vivió apresuradamente hasta el final, por el gran temperamento que la caracterizaba. Pese a que filmó más de 60 películas, nunca ganó un Oscar, pero no por eso dejaba de ser una gran actriz. La carrera de Rita descendió lentamente en 1972 y después se fue oscureciendo lentamente como en un ocaso tibio que no dejaba rastro en el pasado.


Rita Hayworth, una belleza deslumbradora

En 1976 visitó Argentina pero ya la enfermedad se adueñaba de su ser. Esta heroica mujer creía enfrentar su enfermedad: el mal de Alzheimer, enfermedad que afecta los centros nerviosos, la mente. Esto provocó que se hablara muchas cosas de ella, que estaba alcoholizada o drogada. Lejos de una realidad tan triste y tan trágica que ella no podía afrontar. La enfermedad le iba devorando su capacidad de inteligencia. La enfermedad la llevó a que todo lo suyo se adormeciera lejos de la realidad.

Lo cierto es que falleció a los 68 años de edad. Uno de sus amigos, Glenn Ford, contaba al conocer su muerte: "Estoy triste, una querida amiga me ha dejado sólo. Ver sus imágenes, sentir el halo que desprenden, hace más terrible pensar en su lento deterioro. Pocas como ella lograron hacer brillar tanto la magia del cine. Y ninguna pudo brillar tan alto y con tanta alegría de vivir".

Rita es parte de una leyenda que hoy cuesta llegar a entender, todo lo maravilloso de aquel momento donde ni siquiera ella misma puede reconocer la que fue ayer. Hoy podemos construir sólo una vaga fantasía de aquella mujer inmortal por la que nuestros tíos y abuelos quedaron marcados en una época lejos de ésta

Hija del bailarín Eduardo Cansino natural de Castilleja de la Cuesta (Sevilla, España) y de Volga Haworth, de origen irlandés. Rita empezó su carrera como bailarina junto a su padre, Eduardo, y con su nombre real, a la temprana edad de 13 años. Trabajó en muchos escenarios, sobre todo en México, y esta experiencia la convirtió en una muy buena bailarina, sobre todo de baile latino. Llegó a Hollywood en 1933, pero no la querían porque decían que estaba demasiado gorda y que su frente era muy corta. Comenzó como actriz en papeles muy secundarios, desde 1935, como una breve intervención en La nave de Satán, y en alguna otra película de serie B. Cuando fue creada la 20th Century Fox, fue elegida para protagonizar Ramona en sustitución a Loretta Young, por lo que empezó a ser conocida por su sensualidad y vuluptuosidad. Fue su marido por aquel entonces, Edward Judson, quien decidió cambiarla de imagen y de nombre, gracias a lo cual consiguió un contrato con la Columbia, aunque en películas todavía de serie B. Su primer papel importante fue como secundaria en Solo los ángeles tienen alas (1939), de Howard Hawks, lo que hizo que la crítica también se empezara a fijar en ella.
Se casó cinco veces: con Edward Judson, con Orson Welles (con quién tuvo a su hija Rebecca), con el príncipe Ali Khan (con quién tuvo a su hija Yasmín Aga Khan), con el también actor Dick Haymes y con el director James Hill.
    Para trabajar en el cine tuvo que someterse a dietas y a la electrólisis, con tal de acentuarle el pico del pelo de la frente.
    A los cincuenta años empezó a enfermar de alzheimer. Algo que, al no estar diagnosticado por aquel entonces, se confundió con el alcoholismo. Falleció a los 68 años (1987), víctima de esta enfermedad que se le tardó veinte años en diagnosticar. Está enterrada en el Cementerio de Holy Cross (California).
    Está considerada una de las estrellas indiscutibles del cine. Una mujer de mucha belleza e instinto para la interpretación, con una personalidad y una profundidad que trascendió su trabajo y que, como afirmó el director George Cukor, consiguió que sus fans se interesasen por la persona más que por sus personajes.
    Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Exactamente en el 1645 de Vine Street.
Después de una serie de trabajos como secundaria pero en películas de calidad, su oportunidad de llegar al gran público llegó con La pelirroja, y este trabajo vino de la mano de Sangre y arena (1941), que hizo que su rostro empezara a aparecer en revistas y medios. Interpretó varios musicales junto a Fred Astaire, aunque nunca cantó en estas películas, porque su voz no era muy buena y usaron a una doble. Con Las modelos (1944), junto a Gene Kelly, consiguió el mayor éxito de su carrera hasta entonces.  Gilda No obstante, su fama como mito erótico no empezó a gestarse hasta su actuación en Gilda (1946), de Charles Vidor, una de las grandes películas de cine negro donde recibía una de las bofetadas más conocidas de la historia del cine, por parte de coprotagonista Glenn Ford, en respuesta a la que ella le propinó anteriormente en el film, y con la que, en el rodaje real, le rompió dos dientes. La película fue un escándalo, y en países como España, fue considerada como "Gravemente peligrosa" por la Iglesia Católica, debido a su strip-tease de brazo, en la famosa escena donde se quita un guante. Esta película la hizo inmensamente famosa, hasta el punto de que se usó su imagen en la bomba atómica tirada por Estados Unidos sobre las islas Bikini, y fue ella la elegida para animar a las tropas desplazadas durante la Guerra de Corea. Repitió su pareja de reparto con Glenn Ford en La dama de Trinidad, otro filme policíaco en el que se consolidó como una buena actriz dramática. Pero durante ese período fue cuando rodó una de sus mejores películas La dama de Shangai (1948), obra maestra de Orson Welles con quien estaba casada por aquel entonces. La película no tuvo mucho éxito, por ser una película de Welles, y porque él le cortó el pelo y la tiñó de rubia platino, cosa que no gustó mucho a los fans. Gilda, el papel más importante de su carrera, fue también el que marcó el inicio de su declive como estrella de Hollywood, aunque en los años cincuenta interpretó algunos papeles destacados en Los amores de Carmen (1948), Salomé (1953), La bella del Pacífico (1953), Pal Joey (1957) y Mesas separadas (1958), junto a Burt Lancaster y David Niven. Durante los años 1960 y principios de los años 1970 trabajó en coproduciones europeas sobre todo. Se llegó a casar 5 veces: las dos ya mencionadas, con Edward Judson y Orson Welles pero también se casó con el príncipe indio Aly Khan, con el que tuvo una hija, con el actor Dick Haymes, y con el director de cine James Hill. Se hizo adicta al alcohol y su personalidad empezó a demostrar signos de demencia senil. Murió en el año 1987, a los 68 años, víctima del alzheimer, que padecía desde los años 1960 pero que no le fue diagnosticado hasta el año 1980.


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